Desde Palestina, el cristianismo durante el Imperio romano se fue difundiendo por todo el imperio romano, a sus inicios fue en un modo lento; pero, años más tarde, su difusión fue más rápida.

Difusión del cristianismo
Los factores que facilitaron la difusión del cristianismo durante el Imperio Romano fueron:
- La decadencia moral de la religión pagana.
- El establecimiento de idiomas: el griego en oriente y el latín en occidente.
- La presencia de judíos en Roma, Alejandría y otras ciudades.
- Los conceptos de caridad, fraternidad e igualdad ante Dios, la promesa de una vida eterna por los sufrimientos padecidos en esta vida; todo ello fue despertando el entusiasmo y la esperanza de los esclavos, menesterosos y pobres.
¡HEY, APRENDE MÁS! Influencia del cristianismo en el Imperio romano
Las primeras iglesias
Los creyentes de un mismo lugar constituían una agrupación llamada Iglesia bajo la dirección de un presbítero, otros delegados eran los diáconos que ejecutaban las decisiones tomadas, cuando las iglesias fueron importantes o hubo varias en un mismo lugar, se designaba un obispo que las presidía y vigilaba su funcionamiento. Por temor a las profanaciones los cristianos establecieron sus sepulcros en galerías subterráneas o catacumbas. Allí solían reunirse para celebrar el culto.
Interpretación de la Palabra
Para acordar medidas generales o resolver dudas sobre la interpretación de la palabra divina y puntos del dogma se comenzaron a juntar asambleas de doctores y obispos, llamadas sínodos o concilios. De este modo, la doctrina cristiana adquirió un valor universal. La Iglesia recibió por ello el nombre de católica, palabra de significado parecido.
La Iglesia, desde la edad media, tiene dos cleros: el clero regular, los que viven en conventos y comunidades religiosas, y el clero secular, los que viven entre el pueblo.
Monjes
Buscando la perfección en el estudio del evangelio y las enseñanzas de Cristo surge la vida monacal o monasterios; en ellos los monjes se aíslan para entregarse a la oración.
